La diversificación de las cadenas de suministro textiles para reducir la dependencia de China ya está en marcha y se ha acelerado debido a los numerosos cambios en la política comercial de Estados Unidos desde 2025. Aunque los aranceles estadounidenses sobre los productos textiles parecen haberse estabilizado, el equilibrio de poder entre los países productores de prendas de vestir está experimentando una transformación significativa. En 2025, Coface publicó un estudio en el que clasificó a los países más competitivos para la producción textil fuera de China. Esta clasificación se ha actualizado para reflejar los aranceles estadounidenses más recientes.
Los cambios en el marco arancelario de Estados Unidos están modificando la clasificación de los países más competitivos en los sectores de la confección y el calzado.
Podrían fortalecer la posición de varios proveedores asiáticos y africanos, al tiempo que confirman que la diversificación para reducir la dependencia de China sigue siendo una tendencia estructural a largo plazo,
señala Eve Barre, economista sectorial de Coface.
El liderazgo de China enfrenta una competencia creciente
China sigue siendo el principal exportador mundial de prendas de vestir y calzado, pero su participación en las exportaciones globales continúa disminuyendo. Esta tendencia se debe al aumento de los costos laborales y al interés de las empresas por diversificar sus cadenas de suministro.
Para identificar a los países mejor posicionados en este nuevo panorama, Coface actualizó su índice de competitividad para el sector de la confección y el calzado, basado en cuatro pilares: entorno de negocios; acceso a una fuerza laboral competitiva; criterios sociales y ambientales; solidez del ecosistema industrial textil.
También se incluyó un componente relacionado con los aranceles estadounidenses. De hecho, los cambios recientes en el marco arancelario de Estados Unidos han modificado la competitividad relativa de numerosos productores. A pesar de la eliminación de determinados aranceles, las exportaciones chinas siguen sujetas a impuestos más altos que las de varios países competidores. A largo plazo, esta evolución podría cambiar las reglas del juego entre los principales centros de producción del mundo.
Lesoto y Madagascar, entre los posibles grandes ganadores
Bangladés conserva el primer lugar de la clasificación. El principal cambio es la mejora de la competitividad de Lesoto y Madagascar, que ahora figuran entre los países mejor clasificados, después de haber estado ausentes en la edición anterior de la clasificación, publicada en el verano de 2025.
Este avance se debe, en gran medida, a la eliminación de los aranceles adicionales que habían limitado considerablemente su acceso al mercado estadounidense. Otros países asiáticos también están reforzando sus posiciones, entre ellos Camboya, Pakistán y Sri Lanka, mientras que Vietnam e Indonesia ingresaron al top 20.
Una nueva geografía del abastecimiento textil
Los cambios en la clasificación reflejan una realidad más amplia: la competencia mundial en el sector textil ya no depende únicamente de los costos laborales. El acceso a los mercados, la política comercial, la solidez del ecosistema industrial y la estabilidad del entorno económico tienen ahora el mismo peso en las decisiones de abastecimiento.
En un contexto de crecientes tensiones comerciales y de búsqueda de cadenas de suministro más resilientes, las empresas favorecen cada vez más a los países capaces de ofrecer un equilibrio entre competitividad, capacidad industrial y acceso a los principales mercados de consumo. Los cambios recientes en los aranceles aduaneros de Estados Unidos muestran la rapidez con la que una modificación del marco comercial puede redistribuir las ventajas competitivas entre los países productores.
Puntuación de competitividad de la industria de la confección y el calzado (puntuación z)


Data used for the graph in .xlsx format
> ¿Qué ha cambiado en poco más de un año? Consulta nuevamente nuestro análisis de 2025 para descubrir cómo los cambios en la política comercial de Estados Unidos han transformado la competitividad relativa de los países productores de prendas de vestir.




