#Actualidad económica

Estados Unidos: Washington endurece sus medidas arancelarias y ya prepara sus próximos pasos

Estados Unidos sustituyó sus aranceles temporales por nuevos aranceles de entre 10% y 12.5% dirigidos a 60 países, que representan 99% de sus importaciones de bienes. Esta medida refleja la determinación de Washington de mantener su estrategia arancelaria mientras prepara posibles acciones adicionales.

Cifras clave

  • 60 países afectados por los nuevos aranceles de entre 10% y 12.5% establecidos en virtud de la Sección 301.
  • 99% de las importaciones estadounidenses de bienes proviene de los países afectados.
  • Aranceles de 50% anunciados sobre importaciones canadienses por un valor de 20 mil millones de dólares, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto de 2026.

 

El fin de un régimen temporal, no de la presión arancelaria

El fin de los aranceles temporales establecidos en virtud de la Sección 122¹ no marca un retroceso en la política comercial estadounidense. Estos aranceles vencieron el 24 de julio, pero fueron sustituidos por nuevos aranceles de entre 10% y 12.5%, establecidos con base en la Sección 301² y aplicados a 60 países que representan 99% de las importaciones estadounidenses de bienes. Esta transición refleja la determinación de Washington de mantener un alto nivel de protección arancelaria, pese a los obstáculos legales enfrentados durante los últimos meses.

Se espera que el impacto inmediato sobre el nivel promedio de los aranceles sea limitado: las nuevas medidas no se suman automáticamente a los aranceles existentes ni modifican de manera significativa la tasa general aplicada a las importaciones estadounidenses. Sin embargo, demuestran la capacidad de la administración estadounidense para adaptar sus instrumentos y dar continuidad a su estrategia comercial.

 

Una base jurídica más sólida

Estados Unidos ya ha utilizado la Sección 301 para imponer aranceles, en particular a China durante la primera administración de Trump. A diferencia del régimen de la IEEPA, debilitado por la falta de una autorización expresa para imponer aranceles, esta sección proporciona a la Casa Blanca una base jurídica más sólida.

Sin embargo, esta solidez no impide que se emprendan nuevas acciones legales. Para justificar estos aranceles, Washington argumenta que en los países afectados no existe una prohibición ni un control efectivos sobre las importaciones derivadas del trabajo forzoso. Las empresas importadoras podrían impugnar esta justificación, especialmente porque se aplica a una gama muy amplia de socios comerciales.

Esta decisión no es simplemente una renovación técnica de los aranceles existentes. Ante todo, demuestra la determinación de Washington de transformar un régimen controvertido en un marco arancelario más duradero. Para las empresas, el mensaje es claro: el riesgo de que Estados Unidos imponga aranceles sigue siendo elevado, incluso cuando una medida está próxima a vencer.

Marcos Carias, economista para Norteamérica en Coface

 

Podrían imponerse más aranceles

Los nuevos aranceles de entre 10% y 12.5% restablecen un marco arancelario común para una gran proporción de las importaciones estadounidenses, pero no restauran por completo el régimen anterior. Ese régimen también incluía recargos adicionales dirigidos a determinados países o productos. Washington podría intentar restablecer este segundo nivel durante los próximos meses.

Ya está en curso otra investigación en virtud de la Sección 301, esta vez centrada en la sobrecapacidad estructural de 16 economías, entre ellas China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, India, Vietnam, México y varios países del Sudeste Asiático. Aún se desconocen el calendario y el nivel de los aranceles que podrían derivarse de esta investigación, pero el procedimiento podría permitir a Washington dirigir sus medidas con mayor precisión hacia determinadas economías.

También están en curso otras investigaciones sectoriales, en particular sobre el sector aeroespacial, drones, equipo médico, robótica, maquinaria industrial, turbinas eólicas, minerales críticos y polisilicio. Tampoco en estos casos es posible prever con precisión qué medidas podrían adoptarse, pero estas investigaciones confirman que la política arancelaria estadounidense continúa en proceso de desarrollo.

 

Canadá: un ejemplo del aumento de la presión comercial

La presión ejercida sobre Canadá refleja esta dinámica. Estados Unidos anunció nuevos aranceles de 50% sobre importaciones canadienses por un valor de 20 mil millones de dólares, equivalentes a 5.2% de las exportaciones de Canadá a Estados Unidos, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto de 2026.

A primera vista, esta medida parece estar diseñada como una herramienta de negociación en el contexto de las conversaciones comerciales de Norteamérica. Su impacto macroeconómico sería limitado si entrara en vigor, pero confirma el uso creciente de los aranceles como instrumento de presión económica y diplomática.

 

¹ Mecanismo temporal que permite a Estados Unidos imponer aranceles de emergencia durante un periodo limitado.
² Instrumento previsto en la legislación comercial estadounidense que autoriza la adopción de medidas arancelarias contra prácticas comerciales consideradas injustas o discriminatorias.

Autores y expertos